Abrir el diario y quedarse mirando la página es lo más normal del mundo. Una pregunta concreta lo cambia todo: ya no tienes que decidir de qué escribir, solo contestar. Aquí van cuarenta, agrupadas según el momento. No hace falta seguir ningún orden. Coge una, la que te llame, y escribe lo que salga.
Para cerrar el día
Son las más fáciles. Sirven casi cualquier noche.
- ¿Qué momento de hoy recuerdas más?
- ¿Qué has comido hoy que merezca la pena apuntar?
- ¿Con quién has hablado más rato?
- ¿Qué te ha hecho reír, aunque fuera un poco?
- ¿Qué no salió como querías?
- ¿Qué has dejado para mañana y por qué?
- ¿Dónde has estado más a gusto hoy?
- ¿Qué le dirías a tu yo de mañana?
- Si hoy tuviera título, ¿cuál sería?
- ¿Qué has visto por la ventana, en la calle o en el metro?
Una respuesta corta ya es una entrada:
¿Qué momento de hoy recuerdas más? El paseo con Pablo después de cenar. Nos hemos cruzado con dos gatos en la misma calle.
Para los días raros
Días de nervios, de enfado, de no saber muy bien qué te pasa. Escribir no lo arregla, pero ayuda a ponerle nombre.
- ¿Qué es lo que más vueltas te ha dado hoy?
- Si pudieras repetir una conversación de hoy, ¿cuál sería y qué cambiarías?
- ¿Qué necesitabas hoy y no has tenido?
- ¿Qué es lo que sí está bajo tu control ahora mismo?
- ¿Qué te diría un buen amigo si le contaras este día?
- ¿Qué te ha molestado que mañana probablemente ya no te importe?
- ¿Qué cosa pequeña podrías hacer esta noche para dormir un poco mejor?
- ¿Hubo cinco minutos tranquilos? ¿Cuándo?
Menos mal que ayer no contesté en caliente. Hoy ya ni me acordaba de por qué me había enfadado.
Para mirar atrás
Buenas para un domingo por la tarde o para el último día del mes.
- ¿Qué ha cambiado en tu vida desde hace un año?
- ¿Qué canción te devuelve al instituto?
- ¿Qué te preocupaba hace un mes y ahora ya no?
- ¿Qué lugar de tu infancia recuerdas con más detalle?
- ¿Qué decisión de este año te alegras de haber tomado?
- ¿Qué has aprendido a hacer este mes, aunque sea algo pequeño?
- ¿Qué costumbre has perdido y echas de menos?
- ¿Cómo era un domingo normal cuando eras pequeño?
Sobre otras personas
A veces es más fácil escribir sobre alguien que sobre uno mismo.
- ¿A quién hace tiempo que no llamas?
- ¿Quién te ha ayudado esta semana sin darse cuenta?
- ¿Qué te gustaría decirle a alguien que ya no está?
- ¿De quién has aprendido algo últimamente?
- ¿Qué es lo que más echas de menos de una persona que vive lejos?
- ¿Qué recuerdo compartes con tu madre, tu padre o tus abuelos que nadie más tiene?
- ¿Qué le dirías a la persona que eras hace diez años?
La última pide carta más que respuesta:
A mí hace diez años: no hace falta correr tanto. Al final todo ha salido bien.
Para cuando te apetece algo distinto
- Describe tu barrio a alguien que nunca ha estado.
- ¿Qué harías con un día entero sin planes?
- ¿Qué has soñado esta noche?
- Copia una frase de lo que estés leyendo y explica por qué la has elegido.
- ¿A qué huele tu casa ahora mismo?
- ¿Qué viaje repetirías mañana mismo?
- Haz una lista de cosas que te gustan y que no cuestan nada.
Cómo usar la lista
Lo más práctico es no leerla entera cada noche. Elige una pregunta por la mañana y deja que te ronde durante el día; por la noche tendrás algo que contar. Y si una pregunta no te dice nada, sáltala sin culpa. Si buscas más ideas para no abandonar, mira cómo escribir un diario sin dejarlo a las dos semanas.
Con Ownmost
En Ownmost no tienes que buscar las preguntas: cada día aparece una “Pregunta del día” nueva. Además, algunos formatos ya traen las suyas. Resumen del día te pregunta por el momento que más recuerdas, por algo que no salió como querías y por unas palabras para tu yo de mañana; Sueño abre con “¿Qué soñaste?”; Libros y frases te pide el título del libro, la página, la frase que quieres guardar y lo que te hizo pensar; Carta te deja elegir a quién escribes. Con “Una pregunta a la vez” activado, cada pregunta ocupa su propia pantalla. Puedes probarlo en el navegador, con un mes de entradas de ejemplo, en /es/try.